Siempre hemos pensado que existen dos tipos de personas; aquellas a las que les gustan los helados cremosos de sabores dulces (vainilla, chocolate, turrón) y las que optan por sorbetes, generalmente de frutas, que empalagan menos y que, en muchas ocasiones, aportan un toque ácido y fresco a su paladar, gracias al limón, la lima, la frambuesa o, incluso, la naranja.

Dentro de estos dos grupos encontraremos mucha gente que, a día de hoy, todavía considere el helado de pistacho demasiado innovador; también personas que se sorprendan con helados indefinidos como el típico “pitufo” o “chicle”. “¿Pero el pitufo qué lleva?” Colorante, mucho colorante…

A nosotros el helado de pistacho nos parece tradicional y el famoso (y misterioso) “pitufo” no nos causa mucha sorpresa… Por ello, nos hemos decido a buscar propuestas originales, raras, excéntricas. Estamos seguros de que algunos de los sabores que las heladerías españolas ofrecen a sus clientes te provocarán un fruncir de entrecejo, otros un sonoro “¡que asco!” y otros una ligera sonrisa satisfecha. “¿Por qué no?, este puede estar rico”. ¡Allá vamos!

Para amantes del queso:

Puestos a seguir dividiendo en grupos a las personas, podemos decir que existen aquellos que adoran el queso y aquellos que, por el contrario, lo odian con toda su alma. Para un auténtico “quesero”, este ingrediente podrá estar presente en cualquier plato (para desesperación del grupo contrario que, por no poder, no puede ni olerlo). ¿Por qué no en un helado?

A priori, el queso roquefort puede no parecernos un sabor idóneo para una crema de helado. Sin embargo, si rebuscas por Google descubrirás que esta original propuesta puede servir de acompañamiento a diversos platos salados. Una ensalada con helado de roquefort y vinagreta de nueces puede ser una elaboración ideal para combatir los calores veraniegos. O, quizás, un solomillo a la plancha con una guarnición de este original helado. ¿Y de postre? Para terminar, una opción que nunca falla es el helado de queso con membrillo, que se puede encontrar en la heladería Sani Sapori (Madrid).

La heladería Llinares, situada en Valencia, tiene en su catálogo un sinfín de propuestas con queso; helado de queso brie, queso de tetilla, queso gouda… Esta emblemática heladería valenciana se atreve, incluso, con el helado de queso con anchoas. Desde luego, estos artesanos son unos valientes pero… ¿lo serías tú?, ¿lo probarías? Quién sabe, a lo mejor te llevas una grata sorpresa.

Por su parte, la exótica heladería Belgious, con tiendas en Barcelona (barrio gótico y Poble Nou), Burgos, Tenerife y Santiago de Chile, propone para los más atrevidos una peculiar combinación: el helado de chocolate con queso cabrales.

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Productos del mar:

Si te ha parecido extraño el helado de queso con anchos, vas a alucinar cuando leas otros de los sabores que proponen las heladerías más innovadoras. ¿Que te apetece una mariscada?, prueba el helado de gambas a la plancha de la heladería Belgious. ¿Un buen plato de pescado?, Llinares ofrece helado de rape con verduras. Te aconsejamos que eches un vistazo a la web de esta heladería, sus sabores no tienen desperdicio.

Verdura más fresca que nunca:

Fuente: Facebook de HELADERIA PURA VIDA

Fuente: Facebook de HELADERIA PURA VIDA

No cabe duda, las altas temperaturas incitan a la elaboración de platos ligeros que tienen como protagonistas a productos de la huerta. Los helados elaborados con este tipo de ingredientes también pueden ser una buena opción para combatir las tardes veraniegas. Bien lo saben los responsables de la Heladería Pura Vida (Huelva), quienes proponen a sus clientes la degustación de un sorbete fresquito de pepino y sandía.

La heladería artesanal Giangrossi, por su parte, propone mezclar el sabor de la zanahoria con el refrescante jugo de la mandarina; un helado interesante para saborear por las calles de Madrid.

La tradición hecha helado:

Es imposible hablar de la originalidad en el sabor de los helados sin recurrir constantemente a la heladería valenciana Llinares. En esta ocasión, aunque pueda parecer contradictorio, la mencionamos para hablar de tradición. ¿Hay algo más tradicional que unos callos a la madrileña o una fabada? ¿Algo más popular que una tortilla española, un gazpacho o una paella? Los platos típicos de la gastronomía de nuestro país se reiventan en el obrador de estos artesanos y nacen en forma de helado. ¿Localizaremos el sabor del chorizo en el helado de fabada asturiana? Desde luego, una visita a Llinares puede ser toda una aventura.

Bebidas alcohólicas:

Gelateria La Romana, con presencia en un sinfín de localidades italianas, tiene también su sede en Madrid, concretamente en el Paseo de la Habana. Entre los sofisticados productos de su carta, La Romana ofrece un interesante helado elaborado con zibibbo de Sicilia (vino blanco tradicional) y uvas pasas.

Gracias a las heladerías Freddo Freddo podemos disfrutar de la caipiriña, el baileys y el limonchello en su versión helada. Belgious, por su parte, propone un helado elaborado con una de las mejores cervezas belgas.

101_0200_FACHADANuestra recomendación:

Para cerrar este artículo, hemos decidido hacer nuestra personal recomendación. Reconocemos que no hemos probado todos los helados que hemos mencionado, pero el que proponemos a continuación nos ha fascinado. Hacía tiempo que no probábamos un helado tan delicioso, ¡y no exageramos!  Nuestro favorito para este verano es… El sorbete de baobab de Sani Sapori, establecimiento situada en el madrileño barrio de Lavapiés.

Sabemos que, inmediatamente, te habrá venido a la cabeza la historia de El Principito. Normal… Pero ¿sabías que esta fruta africana, procedente de los gigantescos árboles baobab, ofrece un interesante aporte de fibra, vitaminas B y C, potasio y calcio? En Sani Sapori elaboran su helado sin leche, con sirope de agave y con tamarindo, ingrediente que aporta al sorbete un toque cítrico muy refrescante. ¡Delicioso! Uno de los mejores planes para este verano.