Incluso una mujer libre del colérico mal de los celos ha sentido, alguna vez, cierta desconfianza hacia una o más de las exnovias de su actual pareja. No te sientas culpable, la mayoría de los hombres tiene una ex especial, para bien o para mal, cuyo fantasma ronda a su/vuestro alrededor más tiempo del deseado.

La más peligrosa, tan complicada de eliminar como un chicle en el pelo, es la primera (desde la primera relación seria hasta la primera chica que vio desnuda después de su madre). Tras unos meses o años idílicos, él asegura que ella le destrozó y lloró su pérdida durante una buena temporada, hasta el punto de desconfiar de todo el género femenino. Poco puedes hacer para borrar su recuerdo -tú también te acuerdas del primero, no te engañes-, así que tómatelo con filosofía.

La más molesta es esa que sus padres adoraban y nunca han olvidado. La buena noticia es que no es una amenaza: la ruptura fue más dolorosa para la familia de tu novio que para él mismo. Puede que a tus suegros les cueste encariñarse al principio porque no quieren sufrir otro desengaño pero, tranquila, se acostumbrarán a tu presencia y, con el tiempo, hasta les harás olvidar a la otra.20210204

La más irritante es la simpática que le cae bien a todos los chicos pero a ninguna mujer. Se considera un alma libre, pacífica, que no da importancia a la ropa pero lleva cada día un look informal curiosamente cuidado, y que ama a los animales, los ancianos, los niños y hasta a las piedras. Su sempiterna sabiduría atrae al sexo opuesto como la luz a las polillas. Afirma jugar a la consola y conoce una cita de cada poeta y novelista que suelta en el momento acertado. Pero tú no te fías, y haces bien.

Tan incómoda como esta es la que aún es su amiga. Rompieron de mutuo acuerdo y, tras un periodo de cicatrización, decidieron seguir quedando. Es lógico que te enerve pensar que están solos dando un paseo o tomando un café. Pero, ¿harías o haces tú lo mismo? Probablemente sí, y a tu chico no le importaría, porque confía en ti. Aplícate el cuento.my-best-friends-wedding.20130411110804

La más intimidante no es una ex, sino la que nunca llegó a ser. No pudo estar con ella -tal vez por no ser correspondido o porque vivían en distintos sitios- y eso la mitifica. Con las demás probó la experiencia pero, con esta, ¿cómo habría sido? Tu preocupación es comprensible.

Sentirse amedrentada e insegura por el pasado es humano, pero solo te servirá para malgastar tus energías y perderte el presente. Bob Marley lo explicó con elocuencia: “puedes no ser su primero, su ultimo o su único. Ella amó antes y puede amar de nuevo. Pero si ella te ama ahora, ¿qué otra cosa importa?”.