La película española 7 minutos, dirigida por Daniela Féjerman en el año 2009, reflejaba el fenómeno de las speed dating, traducido al español como “cita rápida”, eventos en los que se reúnen un grupo de solteros con el fin de conocer gente, posibles parejas o amantes. A lo largo de la velada, cada asistente tendrá la oportunidad de entablar una conversación de cinco a siete minutos con el resto de solteros. De esta manera, podrán descubrir si existe interés por seguir conociéndose.

El auge de las aplicaciones de móvil para ligar (Tinder, Happn, Adopta un tío, etc.), cada vez más utilizadas por los usuarios, podría haber supuesto una amenaza para estos encuentros. Sin embargo, basta con buscar en Google el término “speed dating” para descubrir que todavía existen organizaciones que apuestan por esta mecánica de citas.

Madrid es la ciudad donde más encuentros de este tipo se realizan, pero también se organizan eventos de speed dating en Barcelona, Valencia o Benidorm.  Las citas se realizan, generalmente, en bares con espacios exclusivos para los asistentes, confortables, con iluminación suave y buena música de fondo.  Las coctelerías Snooker (Barcelona) y Veinti7 (Madrid) son algunos de los locales que han acogido encuentros de este tipo.

¿Cómo tener éxito en una speed dating?

El tiempo de las citas rápidas es muy limitado, hay que tenerlo en cuenta. Aunque podemos pensar que los escasos minutos juegan en nuestra contra, bien sabemos que en muy poco tiempo uno puede determinar la atracción y el interés que le suscita una persona. Es importante que el asistente no finja ser lo que no es, que no pretenda impresionar a la persona que tiene enfrente construyendo expectativas que no se van a cumplir. Sinceridad: eso no suele fallar. Si no te gustan nada los animales, no digas que te encantan los perritos porque él o ella lleve en su cartera una foto de su “monísimo” yorkshire.

Las sonrisas y el contacto visual son determinantes para una buena impresión. Ahora bien, no peques de exceso; la clave está en el término medio. Si miras fijamente e insistentemente a los ojos y tu sonrisa es forzada, al más puro estilo joker, es posible que causes cierto miedo en tu interlocutor.

No pretendas saber todo de la otra persona en cinco minutos. Es importante que las primeras preguntas sirvan para dar lugar a una conversación. No lances una lista interminable de cuestiones, pues pueden aturullar al que tienes enfrente. Queremos que el encuentro sea una cita, no una entrevista de trabajo…

Lo ideal sería que pusieses en modo avión el móvil. Es incómodo que suene o vibre durante el encuentro. Y si lo hace, trata de no mirarlo. Y, por favor, ¡no te pongas a escribir un whatsapp!

¿Y después? Pues todo puede pasar… A lo mejor conoces a tu pareja, quizás solo un amante para una noche o amigos para cenar e ir a un concierto. También puede ser que salgas del encuentro igual que has entrado, más solo que la una. ¡No te preocupes! Seguro que has pasado un buen rato y por fin sabrás qué es eso del speed dating.