Cada vez más raperos aparecen con un vestido o falda en público, realizando auténticos fashion statements. Quizá Cam’Ron fuera el primer valiente cuando en 2002 se presentó a un evento de Mercedes Benz Fashion Week con un visón rosa, un gorro y un móvil del mismo color. Desde entonces, parece que el mundo del hip-hop no se ha quedado estancado en su dresscode particular, de pantalones caídos y sudaderas anchas, ampliando fronteras en el mundo de la moda.

Young Thug publica en su Instagram una foto en la que llevaba un vestido con estampado de leopardo. Lil Wayne salta en pantalones pitillo de mujer durante una actuación en MTV Video Music Awards, Kanye West se pasea por Coachella con una falda multiprint diseñada para mujeres y Kid Cudi enseña el ombligo con un crop top. Snoop Dogg no solo lleva joyería diseñada para mujer sino que también se hace la manicura francesa. Pharrell Williams no suelta su Birkin de Hermes y lo combina con todo, al igual que las actrices más top de Hollywood.

El hip-hop ha sido considerado un género homofóbico en algunos casos, pero los raperos cada vez son más liberales con su sexualidad o al menos con su expresión a través de la moda, como Cee Lo Green lo hacía al aparecer con un vestido de novia o con un palabra de honor negro en unas sesiones de fotos.

En djvladLord Jamer critica las faldas de Kanye, “que no tienen lugar en el hip-hop”. Obie Trice y Onyx también despotrican sobre estas tendencias que sus colegas MC’s están marcando. Algunos como Ja Rule reconocen que “la camiseta-falda es hip-hop ahora”. El tener un par de faldas escocesas en el armario parece ser la gran causa de disparidad en el mundo de la rima, pero parece que existe una gran asonancia entre la moda femenina y el gangsta rap.

El último en unirse al clan de la “falda rapera” es Jayden Smith, el pequeño de Will Smith, que con tan solo 16 años tiene muy claro que a él le sientan estupendamente. El joven actor y cantante confiesa en Instagram que va a Topshop a comprar ropa de chica.