¿Os imagináis que Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994) se hubiese desarrollado en España? ¿O que Jules Winnfield (Samuel L. Jackson) y Vicent Vega (John Travolta) no hubiesen recorrido con su coche el condado de Los Ángeles, sino las calles de Madrid o Barcelona? Quizás, en vez de hablar de cómo llaman al Cuarto de libra con queso y al Big Mac en París, habrían hablado de la tortilla de patata o el gazpacho. Quién sabe…

Es posible que el personaje de Winnfield hubiese sido interpretado por el carismático José Coronado, al más puro estilo Santos Trinidad en No habrá paz para los malvados (Enrique Urbizu, 2011). Vincent Vega, por su parte, podría haber tenido el rostro de Jorge Sanz, de quien aún nos preguntamos “qué fue…” Eso es lo que han debido pensar los productores de One Night Only, una iniciativa que se inicia el próximo lunes 22 de junio en los cines Capitol con la lectura dramatizada del (ya clásico) guion de Tarantino.

Pulp-Fiction-One-Night-Only-Cartel-Definitivo-RedesCarlos Vermut, director y guionista de la aclamada película Magical Girl (y acérrimo fan de Quentin Tarantino), es el encargado de coordinar a un reparto de lujo que cuenta en su cartel con nombres de la talla de Sergio Peris-Mencheta, quien interpreta al personaje que dio vida Bruce Willis, José Sacristán y Elena Anaya, responsables de poner voz al matrimonio Wallace.

One Night Only supone una oportunidad única de disfrutar en directo de un fascinante guion y el talento de algunas de las mejores estrellas de nuestro cine.

Pero… ¿qué es eso de la lectura dramatizada?
Un acto, generalmente llevado a cabo en directo, en el que un conjunto de interpretes utilizan su expresividad para, texto en mano, dar su voz a los personajes que un autor ha ideado.
Sencillo, ¿verdad?

El formato de lectura dramatizada se ha convertido en una opción frecuente y muy valiosa para poner en escena textos emblemáticos de la literatura. Como muestra, encontramos la popular Lectura continuada del Quijote, que se realiza cada año con motivo del Día internacional del Libro. Cuarenta y ocho horas de palabras cervantinas que suben a las tablas del Círculo de Bellas Artes a personalidades del mundo de la política y la cultura.

Precisamente, Radio Nacional de España ha grabado una nueva adaptación sonora de la obra de Cervantes para celebrar el cuarto centenario de su segunda parte. José María Pou, Javier Cámara y Michelle Jenner son algunos de los actores de esta nueva propuesta que se emitirá en RNE durante el mes de octubre.

La fundación SGAE, por su parte, ha organizado en colaboración con la Spanish Theatre Company un ciclo de lecturas dramatizadas en Londres que tiene como objetivo la difusión de dramaturgos españoles como Jardiel Poncela, Buero Vallejo o Juan Mayorga.

Además, las lecturas dramatizadas también sirven para descubrir a nuevos talentos de la escena teatral. Lo saben bien los organizadores del festival Frinje, quienes, en la edición de este año, han seleccionado tres textos de autores menores de 35 años para escenificar en formato de lectura. Los días 7, 14 y 21 de julio, las paredes del madrileño Matadero escucharán las palabras escritas por Fernando Epelde, Pedro Cantalejo Caldeiro y la uruguaya Analía Torres.

Espacios como el Centro Cultural Blanquerna y el Centro Dramático Nacional también se han sumado a la moda de las lecturas dramatizadas esta temporada. La Casa del Lector ha acogido, desde el pasado 28 de mayo, la tercera edición del festival Eurodram, que ha elegido la exótica dramaturgia finlandesa contemporánea como invitada especial. En el marco de este evento, el próximo miércoles 24 de junio, Luis Miguel González (Teatro del Astillero) dirigirá la lectura de Los juegos de reina, obra escrita por Antti Mikkola.

Cambiando de escenario, el Teatro Romea de Barcelona lleva a cabo el próximo 6 de julio la segunda sesión del III Ciclo de Lecturas Dramatizadas, donde se presentará el texto Cinc vares de terra, de Ruth Vilar.

La sala SGAE de Valencia, el Teatro Circo de Murcia y el Centro de Documentación de las Artes Escénicas de Andalucía de Sevilla son otros espacios de nuestra geografía que también han apostado por la celebración de este tipo de eventos.

Gracias a las lecturas dramatizadas, en el espectador puede brotar el interés por un autor desconocido o puede surgir la reconciliación con una obra clásica con la que nunca llego a conectar. Una lectura dramatizada invita a imaginar, a soñar que tienes delante a Don Quijote y Sancho. A creer que, por fin, Elena Anaya protagoniza un cartel de Tarantino