Tengo que compartir el último secreto de belleza que he descubierto: es posible tener lo pómulos tan marcados como los de Cate Blanchett, y prometo que no es necesario pasar antes por el quirófano ni hacer ningún ritual extraño. Se trata simplemente de combinar luces y sombras.

Quizá fueron actrices como Marilyn Monroe o Rita Hayworth las primeras en perfeccionar sus rostros y ser, sin saberlo, precursoras del contourning. Sí, ya empezamos con las palabras raras, pero creo que esta es necesario interiorizarla. Contouring, dícese de la técnica que modifica cualquier rasgo facial por medio de luces y sombras. Parece sencillo, los tonos oscuros ayudan a dar volumen, los claros aportan luz y llaman más nuestra atención.

Más de una, al conocer ésta técnica, hemos intentado redefinir nuestro rostro, maquillarlo de tal forma que parezca casi perfecto: disimular una nariz grande o una frente ancha, esculpir una cara demasiado redonda o quitar, al menos visualmente, unos kilos de más. Para ello empleábamos dos tonos diferentes de maquillaje. Error, al final lo único que conseguíamos era crear una especie de máscara que, vista de lejos, es posible que no se note demasiado, pero de cerca, parece tan exagerada como el maquillaje de Kim Kardashian. Otra opción eran los polvos de sol, eso sí, con moderación, porque de unos pómulos marcados a un extraño tono anaranjado solo hay un paso.

Para facilitarnos el trabajo, Maybelline New York ha lanzado Master Sculpt, unos polvos que permiten esculpir el rostro sin sobrecargarlo. Está disponible en dos tonos, uno para chicas con la piel muy pálida y otro para el tono medio de la mujer española. Viene en un práctico estuche que incorpora polvos oscuros para marcar las zonas de sombra y claros para aportar luz, espejo y una pequeña brocha para extenderlo.

Utilizarlo es realmente sencillo. Aunque depende de las necesidades de cada una, en líneas generales basta con aplicar el tono más oscuro en las sienes, el hueso del pómulo y en la línea bajo la mandíbula. Para iluminar es importante aplicar polvos claros en el centro de la frente y la barbilla, el hueso de la ceja y el lagrimal, en la parte alta del pómulo y, para terminar en los laterales de la nariz y el arco de cupido.

Mi truco, aplicar el producto con una brocha específica para polvos y difuminar sin miedo.