Seguro que alguna vez has tenido una sensación de inseguridad extrema ante un problema personal. Cuando tienes dudas sobre cómo actuar o qué camino escoger, pides consejo a alguien cercano que te inspire confianza o recurres a varios especialistas en el tema que exponen sus milagros, sobre todo a través de Internet. Antes, ligar era sinónimo de coquetear, conquistar o cantar una serenata bajo la ventana; ahora no es tan complicado pero ¿hasta qué punto?

Los consejos más solicitados en este país tienen que ver con las relaciones de pareja: cómo conquistar a la arqueóloga top model que vive en el 5º, cómo conseguir al “madurito” de la biblioteca que se encarga de la sección de metafísica… En definitiva, qué hacer para que ellas o ellos caigan rendidos a tus pies, suplicando que les invites a una cerveza porque eres el casanova o la diva del sexo. Según Christopher Kraemer, portavoz de la Web de citas AshleyMadison.com, la mayoría de los españoles no sale la calle a buscar cualquier tipo de relación porque piensan que en Internet tienen más posibilidades de encontrar lo que desean.

Los datos del INE indican que más de la mitad de los españoles buscan pareja a través de páginas Web o Redes Sociales y también lo utilizan para empaparse del fenómeno coaching para ligar. Se trata de varias recomendaciones o afirmaciones más o menos acertadas sobre la seducción, que cada vez tienen más éxito entre las personas a las que les cuesta o creen que necesitan mejorar su método de flirteo.

Beso con sombrero

Los gurús de estas clases particulares conciben su trabajo como un arte, pero ¿realmente se pueden establecer unas pautas para ligar? Está claro que hay ciertas expresiones no recomendables como “¿Tienes pareja? Bueno, yo no tengo celos” y otras frases demasiado hechas, cursis y, en algunos casos, incluso obscenas.

Cada uno tiene unas preferencias porque cada persona tiene su propia individualidad, independientemente de si es hombre o mujer. Por este motivo, este tipo de coaching tiene tantos detractores como gente afín al proceso. Un buen ejemplo es Álvaro Reyes, un coach al que sus alumnos apoyan de forma incondicional y varios medios de comunicación lo califican como “machista” por conductas acosadoras.

Es necesario hacer una distinción: una cosa es buscar pareja y otra querer solo sexo, aunque es cierto que lo primero se puede convertir en lo segundo y viceversa. En el campo de las relaciones nunca se sabe. No tiene sentido asegurar que, para conquistar a los hombres, una mujer tiene que ser una femme fatal forofa del fútbol, ni que a ellos les conviene bastante ser chicos aparentemente “pasotas” y “malotes” que compren ramos de flores silvestres en su tiempo libre.

Si se trata de ligar, dar consejos no siempre es gratis y nunca te llegará un recibo con la garantía de que tu triunfo. Todo depende de la seguridad en uno mismo y en el otro, de las circunstancias y en todos los factores que tienen que encajar para que la relación sea perfecta para los dos, ya sea mejor o peor, más aceptada por el resto o menos, sea cual sea el motivo que os ha unido.

Pareja regalo