Antes de que le diagnosticasen tuberculosis, Antón Chéjov fue un escritor divertido y cómico, alejado de la oscuridad de sus obras famosas. Siglo y medio después, las historias más frescas de la juventud del artista ruso ha querido encontrarse en Atchúusss!, una obra de teatro que te hará reír hasta que se te salten las lágrimas.

“Es un viaje a partir de un personaje inspirado en El canto del cisne, que fue actor de teatro y, por circunstancias de la vida, llega a ser acomodador de ese mismo teatro. Un día despierta después de una borrachera y, sin saber si es real o está en otra dimensión, un antiguo apuntador le abduce hacia un recorrido por su pasado”. Así define la obra su director, Carles Alfaro, que junto con Enric Benavent -que además forma parte del reparto- ha adaptado cuentos y textos de Chéjov para crear Atchúusss!

Enric, al igual que Carles, quería sacar a relucir al Chéjov estudiante -ese que firmaba como Antosha Chejonte- y huir del Chéjov atormentado. “Son unos cuentos tan vitales como te puedas imaginar, y son un retrato profundo de lo que somos los humanos en nuestras pequeñas manías y defectos”, apunta el actor.

¿Por qué Atchúusss!? Carles y Enric pensaron que, dado que Chéjov era médico, sus personajes debían de surgir de sus pacientes. Cuando se trata de enfermos, no hay nada más común que un resfriado, y esa incómoda enfermedad es lo que comparten todos los personajes de esta pieza.

La obra reúne, por primera vez, a los hermanos Alterio en el teatro. Cuando eran pequeños, a Malena y Ernesto les gustaba actuar y cantar juntos en el salón de su casa. En Atchúusss! sus juegos de niños se trasladan al escenario, donde comparten números musicales e incluso Ernesto se atreve con el piano.

Los actores acusan a Fernando Tejero de haberles convencido para trabajar en la locura de Atchúusss!. “Todo esto es culpa de Fernando Tejero. Es el único responsable de que estemos aquí hoy, pero para bien”, bromea Ernesto.

Adriana Ozores, humilde y agradecida a pesar de contar con una exitosa carrera a sus espaldas, se siente privilegiada de coincidir con unos compañeros de semejante envergadura. La actriz ha trabajado con Carles en varias ocasiones: “da una sensación de libertad trabajar con él… pero, al mismo tiempo, te exige una gran profundidad. Es una manera de crecer como actriz y como persona”.

Este reparto tan variado protagoniza una serie de simpáticos sketches que se basan en piezas de Chéjov: La Seducida (La seducción), La institutriz (Poquita cosa), El Oso, La petición (Petición de mano) y La criatura indefensa. El hilo conductor del espectáculo parte de El canto del cisne y se nutre de pinceladas de Sobre el daño que hace el tabaco y Consejos para suicidas.

Si no tienes plan de fin de semana y todavía no has pasado por el Teatro La Latina para ver Atchúusss!, estás a tiempo. Tienes hasta el 12 de julio para pasar una noche cargada de humor inteligente.