Cuando queremos hidratarnos o cuando vamos a un spa a recibir un masaje revitalizador, utilizamos aceites aromáticos que nos relajan y nos hacen sentir suaves y renovados. Ya los egipcios, y luego griegos, romanos y chinos confiaron en sus propiedades curativas, relajantes y rejuvenecedoras, e incluso los emplearon como protección contra los malos espíritus.

A inicios del siglo XX, estos aceites comenzaron a formar parte de la medicina natural, tanto por vía oral como olfativa. Varios enfermos de ansiedad y depresión lograron aliviar su malestar mediante la inhalación de algodones empapados. Las propiedades curativas de los aceites esenciales se hicieron tan evidentes que empezaron a usarse para masajes en cuerpo y rostro, que no sólo favorecían la belleza y la longevidad, sino que ayudaban a suavizar dolores de cabeza crónicos e insomnio.

Hoy día, preferimos consumir aceite de oliva y embadurnarnos de los aromáticos, aunque algunos juegan a dos bandas, como el de coco, que sirve como endulzante, como hidratante y como medicina natural contra algunas infecciones.

Igual de versátiles resultan los nuevos aceites de Lovium, elaborados con aceite de manzanilla, de monoï y de semilla de uva. Resultan perfectos tanto para dar vida a cabellos apagados como para nutrir pieles castigadas -pero sin tacto oleoso. Además, dejan un olor duradero y fresco, como si hubieras pasado un día en la playa.Aceite2

Sensual Time, Play Time, Seduction Time, Love Time, Mistery Time se inspiran en flores y frutas, unas más intensas que otras. Por eso, la suavidad de la grosella negra y el jazmín de Play Time será un acompañante ideal para el día, mientras que la intensidad de las gardenias y la bergamota de Sensual Time se adecuarán más a una velada nocturna.

El gran punto a favor de estas soluciones es su carácter natural, apto para todo tipo de personas. Su fluidez es ideal para las pieles mixtas. Al ser libre de parabenos, quienes padecen de dermatitis atópica podrán disfrutar de las esencias sin problema. Su aroma permanece todo el día porque no hay alcohol en su composición y no se evapora.

El aspecto colorido de los botes y la forma trifásica del aceite -tendrás que agitar el producto antes de aplicarlo- son tan atractivos que parece que estamos ante una bebida de frutas y no un cosmético. Cuando lo abras y descubras un torbellino de sensaciones olfativas, querrás tenerlo por todo el cuerpo.